Panorama Nacional. El presidente Luis Abinader en su discurso de Rendición de Cuentas 2026 resaltó una inversión de RD$10,268 millones por el Instituto Nacional de Agua Potable y Alcantarillado (Inapa), como parte de las obras y alcances en materia de agua en el país.
Para tales fines, en marzo se iniciará el programa “Saneamiento Universal de Ciudades Costeras y Turísticas”, junto al Banco Interamericano de Desarrollo, impactando 200 kilómetros de costa, comenzando en Boca Chica y continuando por San Pedro, La Romana, Higüey y Verón–Punta Cana.
Este programa beneficiará a un millón de personas y asegurará el desarrollo sostenible de esta zona estratégica durante los próximos 50 años, a consideración del primer mandatario dominicano.
La República Dominicana protege su naturaleza, transforma su energía y aprovecha responsablemente sus recursos es un país que asegura su futuro.
“Y nosotros estamos construyendo ese futuro con planificación, con responsabilidad y con resultados. Y si hablamos de seguridad de futuro, tenemos que hablar del agua”, sostuvo.
Dijo que, durante décadas fue, quizá, la inversión más postergada del Estado, “nosotros decidimos convertirla en prioridad nacional”.
Desde 2020, el presidente expresó que se ha impulsado la mayor transformación de la infraestructura hídrica en la historia reciente del país con acueductos nuevos, ampliaciones estratégicas, plantas de tratamiento, drenajes pluviales y soluciones de saneamiento que están cambiando la vida de cientos de miles de familias.
“Porque el agua no siempre se ve en la superficie, pero se siente en la salud, en la dignidad y en la tranquilidad de cada hogar”, alentó.

El primer mandatario desglosó la inversión alentando que más que cifras, se habla de resultados concretos como Pimentel, en la provincia Duarte, que ya cuenta con el alcantarillado sanitario y su planta de tratamiento de aguas residuales que esperó por décadas.
Las Matas de Farfán dispone ya de una planta con capacidad de 70 litros por segundo y una línea colectora de 24 pulgadas, diseñada para servir por los próximos 30 años.
En San Pedro de Macorís, el drenaje pluvial de la Calle 20 puso fin a más de tres décadas de inundaciones que paralizaban la vida de 16 comunidades.
En 2025, medio millón de dominicanos adicionales reciben agua potable en sus hogares, muchos por primera vez, otros dejando atrás la intermitencia que marcó generaciones.
“Planificar para transformar ha sido la clave. Desde el Gabinete del Agua hemos dejado atrás la improvisación”, dijo.
En Villa Altagracia sustituyeron el llamado “acueducto de la lluvia” por una solución real y sostenible: una nueva obra de toma, estación de bombeo de 300 litros por segundo, 5,000 metros de línea de impulsión y ampliación de planta de 200 a 300 litros por segundo. Hoy Villa Altagracia tiene un acueducto que sí funciona.
En Navarrete, con una inversión de RD$2,000 millones, se construyó desde cero un sistema con planta de 350 litros por segundo y cuatro tanques con capacidad conjunta de 2.4 millones de galones, garantizando servicio para todo el municipio y sus comunidades históricamente olvidadas.
En Monción se demostró que sus palabras se convierten en obras: el nuevo acueducto múltiple, con inversión de RD$1,600 millones de pesos, garantiza agua potable a unas 26,000 personas en más de una docena de comunidades que nunca habían tenido un servicio digno, “no dejar a nadie atrás no es un eslogan; es una política pública. Y este esfuerzo no se limita ahí”.
A través de la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd), en 2025 se recuperaron y ampliaron el Acueducto Oriental Barrera de Salinidad, incorporando 4 metros cúbicos por segundo adicionales equivalentes a 136 millones de galones diarios 2beneficiando a 1.8 millones de personas en Santo Domingo Este y Norte, convirtiéndolo en el acueducto por bombeo más grande construido en la República Dominicana.
“Quiero recordar al país que en los últimos 16 años no se había diseñado ni construido ningún acueducto para el Gran Santo Domingo ni la provincia de Santiago”, comparó con pasadas gestiones.
Se inició, además, la rehabilitación del 100% de los acueductos del Gran Santo Domingo, proyectando superar los 500 millones de galones diarios de producción, algo sin precedentes en la historia de la institución.
Con el Plan de Zona, “fortalecimos la capacidad de respuesta ante averías, incorporando 147 equipos en su primera etapa y triplicando las soluciones mensuales a más de 700 intervenciones, reduciendo tiempos y mejorando la eficiencia en beneficio directo de la población.
Dijo que se intervino 19 tanques estratégicos para garantizar mayor estabilidad en el almacenamiento. Además, se avanzó en la transformación de 45 kilómetros de cañadas y se licitó 17 adicionales, para una intervención histórica de 62 kilómetros, de los cuales 19 ya han sido entregados.
Asimismo, están en proceso de adjudicación nuevas plantas de tratamiento en Hato Nuevo, Manoguayabo, Los Alcarrizos y Sabana Perdida, junto con importantes intervenciones de redes en Villa Juana, Villas Agrícolas, Villa Consuelo y la avenida Jacobo Majluta.
“Nunca la República Dominicana había alcanzado este nivel de planificación, ejecución e inversión en agua potable y saneamiento”, concluyó en materia de agua potable.