Panorama Nacional. Los conductores de “Con todo al aire” recordaron la tradición de los deseos y juguetes pedidos a los Reyes Magos en una época análoga, tradicional y romántica cuando la internet, las redes sociales y la globalización eran insospechadas, y que estos no llegaban al árbol de Navidad.
En la tradición dominicana los niños esperaban bicicletas, muñecas, juegos de cocina, juegos de mesa, pelota, Jack, camiones, carros, aviones, muñequitos y postalitas para álbumes. En la actualidad, son desplazados por los dispositivos electrónicos conectados a la internet y los kilométricos videojuegos, además, de colecciones de series y películas o pagos streaming.
Frankie confesó que él nunca fue muy dado a pedir desde niño, “pero, tiene que ver con amores”, de manera jocosa. Hay una tradición de regalarle “carbón” a los niños que durante el año se comportan mal.
Es decir, que la falta de regalos puede ser un golpe para la ilusión, pero con una buena gestión parental, se convierte en una lección valiosa sobre la vida, la empatía y la gratitud, más allá de lo material.
Hay una regla de cuatro: consiste en regalar a los niños algo que quieran, que necesiten, que se puedan poner y algo que lean.
Los expertos recomiendan que, los niños de 4 a 6 años, pueden comenzar a preguntarse si los Reyes Magos son reales. Entre los 6 y los 8 años, están preparados para comprender que los Reyes Magos no son reales, o al menos no en sentido estricto.
La capacidad para pensar de forma abstracta se desarrolla normalmente entre los 7 y los 14 años.
Cuando los niños no reciben juguetes de los Reyes Magos, pueden sentir tristeza, confusión o que el día es «normal», especialmente, si están acostumbrados a regalos, pero, es una oportunidad para enseñar sobre la gestión de la frustración y la generosidad.
La falta de regalos puede deberse a factores económicos familiares, lo que requiere que los padres adapten la explicación (por ejemplo, diciendo que los Reyes están ocupados) para mantener la magia sin generar un impacto emocional negativo.
Y es crucial evitar chantajes tipo «si te portas mal no hay regalos», que son perjudiciales para su desarrollo emocional y valor de sí mismos.
¿Qué es el síndrome del niño hiperregalado?
¿En qué consiste el síndrome del niño hiperregalado? Se trata de una sobreestimulación propia de las fechas navideñas: los niños reciben regalos en nuestra casa, cuando visitan a los abuelos y en la comida con los tíos. Son demasiados regalos en pocos días y los niños no tienen capacidad para procesarlo.