Panorama Gobierno._ El diputado por la provincia de Peravia, Luis Báez, envió una carta al presidente Luis Abinader en la que denuncia supuestos actos de corrupción, negligencia, extorsión e incluso presuntos casos de sicariato dentro de la Policía Nacional, especialmente en el Departamento de Investigaciones Criminales (DICRIM) en Baní.
En la misiva, Báez, asegura que durante meses ha canalizado las denuncias de ciudadanos afectados a través de vías institucionales, pero no se han tomado acciones necesarias para detener las infracciones del cuerpo del orden en esta demarcación.
En la mismo escrito Báez afirma que, tras solicitar públicamente la destitución del director de la Policía Nacional, mayor general Ramón Antonio Guzmán Peralta, fue objeto de represalias, incluyendo el retiro de su seguridad policial y una campaña de difamación en su contra. El diputado pidió al presidente tomar acciones y revisar con urgencia la situación interna de la Policía y garantizar su seguridad y la de su familia.
El diputado por Partido Revolucionario Moderno (PRM) reiteró que no busca privilegios, sino justicia, y aseguró que su deber como legislador es fiscalizar y defender a la ciudadanía.
CARTA INTEGRA DEL DIPUTADO LUIS BAEZ
Carta a Luis Abinader del Diputado Luis Báez: denuncia corrupción policial, represalias.
Durante meses he recibido denuncias reiteradas de ciudadanos de mi provincia, Peravia, quienes han sido víctimas de negligencia policial, chantaje, extorsión, abusos y hasta presuntos actos de sicariato por parte de miembros de la Policía Nacional, especialmente vinculados al Departamento de Investigaciones Criminales (DICRIM) en Baní.
He procurado en todo momento canalizar estas denuncias de manera responsable, buscando soluciones institucionales y comunicándole a usted en diferentes ocasiones las irregularidades que afectan a nuestra gente.
Sin embargo, tras hacer públicas mis declaraciones pidiendo la destitución del actual director de la Policía Nacional, mayor general Ramón Antonio Guzmán Peralta, la respuesta no ha sido el diálogo ni la corrección de los abusos denunciados.
Por el contrario, he sido objeto de una serie de acciones de represalia: el retiro inmediato de mi seguridad policial asignada y una campaña de difamación y ataques personales, orquestada con la clara intención de destruir mi reputación y desviar la atención del fondo del problema.
Presidente, este patrón de conducta refleja una preocupante realidad: dentro de la Policía Nacional operan sectores que, en lugar de servir al pueblo, pretenden silenciar las voces que denuncian sus malas prácticas, utilizando la mentira y el descrédito como armas para “matar moralmente” a quienes se atreven a fiscalizar.
No busco privilegios personales, sino justicia.
Mi deber como legislador es defender al ciudadano, denunciar la corrupción y exigir que la ley se cumpla, sin importar a quién afecte.
Por esta razón, pongo en sus manos mi seguridad personal y la de mi familia, así como la responsabilidad de revisar con urgencia la situación interna de la Policía Nacional y el proceder de su actual director.
Estoy convencido de que usted, como presidente de todos los dominicanos, no permitirá que se consolide un clima de miedo y persecución dentro del sistema democrático que tanto nos ha costado construir.
Confío plenamente en su compromiso con la transparencia, la justicia y el fortalecimiento institucional.