Panorama Nacional. Cuatro individuos acusados de desempeñar roles fundamentales en la presunta manipulación y el tráfico de contenedores cargados con cocaína permanecen en condición de prófugos, según informaron las autoridades en el marco de la Operación Panthera 7.
Los buscados son José Alexander Andújar, Joel Jesús Jáquez, Alexander Henríquez Castro y Luis Rafael García Alfonseca.

La Operación Panthera 7, liderada por el Ministerio Público, destapó una supuesta red de narcotráfico transnacional que conectaba a la República Dominicana con Suramérica y varios países de Europa.
Durante el operativo, las autoridades incautaron 9.8 toneladas de cocaína en el Puerto Multimodal Caucedo, revelando el uso de rutas marítimas y estrategias logísticas sofisticadas para el envío de la droga.

El expediente de solicitud de medida de coerción presentado contra otros siete imputados actualmente detenidos en la cárcel de San Luis, en Santo Domingo Este, detalla que los cuatro fugitivos jugaron un papel crucial dentro de la organización criminal. Además de traficar cocaína, el grupo también se dedicaba al lavado de activos.
Según el Ministerio Público, el cargamento de 9,587 paquetes de cocaína, equivalente a 9,889 kilogramos, llegó al país desde Colombia por vía marítima a través de Bayahíbe, La Romana y Pedernales. La red criminal utilizó las empresas Grasswey Group SRL y GWG Transport como fachada para transportar la droga.
El cargamento lo introdujeron al Puerto Multimodal Caucedo con la complicidad de empleados de la terminal, quienes facilitaron la entrada del contenedor número FFAU4542281 con cuatro hombres armados como custodia. La cocaína iba la transferirían a otro contenedor con destino a Bélgica, pero la interceptaron gracias a un operativo conjunto de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y el Ministerio Público, apoyado por inteligencia previa y alertas del puerto.
Las autoridades revelaron que los narcotraficantes emplearon tácticas sofisticadas, como la manipulación de registros portuarios y el uso de vehículos comprados a nombre de testaferros para evadir rastreos. Un camión utilizado en la operación fue rastreado mediante un GPS que la red desconocía.
Además, la investigación permitió identificar la ubicación donde se cargó la droga, un inmueble cercano al puerto perteneciente al presidente de GWG Transport, quien ya se encuentra arrestado.
Durante los allanamientos, las autoridades incautaron vehículos, armas, dinero en efectivo y documentos que refuerzan las acusaciones.